Si alguna vez te has preguntado por quĂ© te enamoraste de tu pareja, definitivamente no estĂĄs solo. Devanarte los sesos intentando averiguar quĂ© lo hizo destacar entre todos los demĂĄs peces del mar, sin encontrar nada, puede ser muy frustrante. Pero Âży si te dijĂ©ramos que existe una explicaciĂłn cientĂfica de por quĂ© nos enamoramos tan perdidamente? De hecho, ÂĄpodrĂas achacarlo a tu quĂmica cerebral y a tus feromonas! Es principalmente tu tipo de amor lo que te hace buscar a tu alma gemela debido a tu composiciĂłn quĂmica. HablarĂ© de eso en breve.
La Dra. Helen Fisher, profesora investigadora de antropologĂa, ha estudiado el amor humano durante años. Ha realizado descubrimientos revolucionarios sobre cĂłmo son las personas como amantes y el amor que buscan como resultado. DescubriĂł cuatro tipos de amor: el explorador, el constructor, el director y el negociador. Los exploradores tienen un nivel alto de dopamina. Los constructores, un nivel alto de serotonina. Los directores, un nivel alto de testosterona. Y los negociadores, un nivel alto de estrĂłgeno. SegĂșn nuestra composiciĂłn quĂmica, esto tambiĂ©n se refleja en nuestras caracterĂsticas de personalidad, hĂĄbitos y estilo de vida. Para descubrir quĂ© tipo de amor eres, realiza el test de la Dra. Helen Fisher aquĂ .
Exploradores
Ya sabes de quĂ© tipo son: los exploradores ansĂan la aventura y estĂĄn dispuestos a correr riesgos. Son muy curiosos, creativos, enĂ©rgicos y espontĂĄneos; tienen muchos intereses, desde el senderismo y la espeleologĂa hasta el teatro y la lectura.
Ejemplos famosos: John F. Kennedy, la princesa Diana, Angelina Jolie.
Bajo la influencia: El comportamiento del Explorador se ve afectado en gran medida por la dopamina, una sustancia quĂmica cerebral clave en nuestra experiencia de placer y novedad. Anhela: Un compañero de juegos.
Se relaciona bien con: Otros exploradores.
Si eres un Explorador: Mi consejo es que vayas despacio. Como eres tan impulsivo, puedes involucrarte romĂĄnticamente demasiado rĂĄpido. Y como odias la confrontaciĂłn, corres el riesgo de abandonar una relaciĂłn que podrĂa ser fantĂĄstica. Si encuentras a alguien que te interese de verdad, evalĂșa tu inclinaciĂłn a salir con otras personas y centra tu energĂa en Ă©l o ella.
Si sales con alguien: prepĂĄrate para vivir este romance dĂa a dĂa. SĂ© flexible y recuerda que, para tu pareja, «el aburrimiento es un delito menor», como bien lo expresĂł la novelista Ethel Wilson.
Constructor
Ya conoces el tipo: tĂpicamente convencionales, estas mujeres y hombres son honorables y leales; cautelosos sin miedo; tranquilos; sociables; populares; y hĂĄbiles para gestionar personas, establecer contactos y construir familia y comunidad. AtraĂdos por los horarios y las normas, tambiĂ©n son detallistas, meticulosos, concienzudos y confiables.
Ejemplos famosos: George Washington, Colin Powell, Tiger Woods, Jennifer Aniston, la reina Isabel.
Bajo la influencia: El neuroquĂmico que define a Builders es la serotonina, que modula estados de ĂĄnimo como la agresiĂłn, la ira y la calma.
Anhela: Una ayuda idĂłnea.
Se combina bien con: Otros constructores.
Si eres Constructor: No dejes que tu gusto por los planes y los horarios te impida probar cosas nuevas en una cita, a menos que salgas con otro Constructor. Presume un poco (los Constructores pueden ser demasiado modestos) y, a pesar de tu gusto por socializar con la gente, tĂłmate un tiempo a solas con tu pareja. Tu tendencia a ser protector serĂĄ apreciada, pero asegĂșrate de no parecer controlador.
Si sales con uno: Recuerda que a los constructores les gusta ser concretos y disfrutar de los detalles. Les atraen las personas ordenadas y tranquilas, asĂ que cuando hagas planes, cĂñete a ellos. SegĂșn mi investigaciĂłn, los constructores son los mĂĄs propensos a buscar una pareja para toda la vida.
Director
Ya conoces a ese tipo: «Hay que aferrarse al corazĂłn; si uno lo suelta, pronto pierde tambiĂ©n el control de la cabeza». AsĂ escribiĂł Nietzsche, y si eres director, te sentirĂĄs identificado. Los directores son analĂticos y lĂłgicos, directos, decididos, tenaces, centrados y buenos en habilidades espaciales y basadas en reglas, como la mecĂĄnica, las matemĂĄticas y la mĂșsica. TambiĂ©n tienden a ser ambiciosos y competitivos, ademĂĄs de emocionalmente contenidos, incluso distantes. Sin embargo, estos son los hombres y mujeres que entran corriendo en un edificio en llamas para salvar a un desconocido.
Ejemplos famosos: Albert Einstein, Donald Trump, Hillary Clinton, Margaret Thatcher.
Bajo la influencia: La testosterona (pensamos en ella como la hormona sexual masculina, pero las mujeres también la tienen) es especialmente activa en la formación de la personalidad del Director.
Anhela: Una mente gemela.
Se relaciona bien con: Negociadores.
Si eres Director/a: Te gusta tener el control y sueles salir con determinación, pero si eres paciente y dejas que las cosas fluyan con naturalidad, evitarås ahuyentar un posible romance. Y aunque consideres que expresar tus emociones es una debilidad, es probable que la otra persona interprete tu moderación como una señal de frialdad, secretismo o desinterés. Asà que comparte tus sentimientos.
Si sales con alguien: Recuerda que responderå mejor si eres lógico, preciso y claro. No te critiques (muchos directores lo consideran patético) y, si quieres intrigar a tu pareja, busca temas de fondo en lugar de conversaciones triviales.
Negociador
Ya conoces a este tipo: los negociadores son imaginativos, intuitivos, empĂĄticos y emocionalmente expresivos, ademĂĄs de tener buenas habilidades verbales y sociales. Lo mĂĄs sorprendente es que estas personas ven el panorama general con todas las opciones.
Ejemplos famosos: Bill Clinton, Gandhi, Carla Bruni-Sarkozy, Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York.
Bajo la influencia: El estrĂłgeno (la llamada hormona sexual femenina, aunque, de nuevo, se encuentra en ambos sexos) juega un papel importante en el carĂĄcter del Negociador.
Anhela: Un alma gemela.
Se lleva bien con: Directores (no es de extrañar que Hillary y Bill sigan juntos).
Si eres negociador: Ten cuidado con tu tendencia a ser tan diplomåtico que parezcas cobarde. Y evita abrumar a tu cita con un aluvión de palabras. Si has conocido a alguien que te gusta, no le des demasiadas vueltas a la situación, analizando constantemente los pros y los contras. En definitiva, es importante que no te conformes con nada que no sea una relación profunda y auténtica.
Si sales con uno: Ten en cuenta que los negociadores no siempre son directos, asĂ que lee entre lĂneas. Evita competir con ellos. Y no dudes en hablar de ti: a estas personas les encanta saber lo que piensas y sientes. Sobre todo, se enamorarĂĄn de ti si estimulas su imaginaciĂłn.
ConclusiĂłn
Estos tipos de amor tienden a sentirse mĂĄs atraĂdos por ciertos tipos de amantes que por otros. Pero lo cierto es que cualquier pareja puede funcionar, siempre que ambos miembros sean lo suficientemente maduros y estĂ©n dispuestos a cooperar y a trabajar con las diferencias mutuas. Aunque se supone que los directores y los negociadores son la pareja ideal, la Dra. Helen Fisher entrevistĂł a varias parejas que eran constructores y negociadores. Estos dos no suelen sentirse atraĂdos de forma natural. Sin embargo, terminaron enamorĂĄndose. Esto podrĂa deberse a que los negociadores suelen sentirse atraĂdos por la fiabilidad y la seguridad de los constructores. Por otro lado, los constructores aprecian la capacidad de los negociadores para aportar ideas nuevas a la relaciĂłn.
A pesar de la importante investigaciĂłn que realizĂł la Dra. Helen Fisher, aĂșn sabemos muy poco sobre el amor. Sigue siendo un concepto tan enigmĂĄtico que necesita mĂĄs investigaciĂłn y explicaciĂłn cientĂfica. Porque, despuĂ©s de todo, las personas a menudo terminan enamorĂĄndose de quienes menos esperan. En definitiva, en las relaciones, se trata de elegir constantemente a tu pareja una y otra vez. Y de amabilidad. Hablando como negociadora, no puedo enfatizar lo suficiente la importancia de ser amable con la persona que amas. Si tienes un desacuerdo con tu pareja, llama o ve a su casa. TrĂĄgate el orgullo y discĂșlpate. PregĂșntate: Âżrealmente vale la pena perder a alguien por esto? La triste realidad es que las cosas siempre son fugaces. Pero las cosas sobre las que sĂ puedes controlar, por favor, haz que esos momentos cuenten.
¿Hiciste el test? ¿Qué tipo de amor te salió? ¥Deja un comentario!
Referencias:
Fisher, H. (2010). ¿Por qué él? ¿Por qué ella? Nueva York, NY: Henry Holt and Company.
Fisher, H. (2017). AnatomĂa del amor. Consultado el 15 de junio de 2017.